Ayer por la tarde, en la librería PuntoAparte, de Mérida, que María gestiona -a veces con un caos enternecedor, pero siempre preocupada y eficaz-, de manera amable y familiar -allí la mayoría de los clientes son algo más-, recogí el primer ejemplar de mi último libro: El juego de la taba, publicado con un gusto tan exquisito como habitual por Editorial Calambur en su colección de narrativa.
Me lo dejó en la librería -que un grupo de amigos que la utilizamos como buzón para intercambiar cosas cuando no podemos vernos, denominamos El correo del Zar-, con esa generosidad consustancial a su persona, Luis Sáez, director de la Editora Regional de Extremadura, un excelente ensayista (Animales melancólicos, Un duelo privado…) y mejor amigo.
(Te debo un té con limón, Luis).
No, el libro no se llama así por este blog, sino todo lo contrario. Imagino que en un brevísimo espacio de tiempo estará a disposición de los lectores en las librerías.
Yo, claro, os lo recomiendo (“¿Qué tiene mi niño feo que yo no se lo veo?”) con ese cariño paternal que se siente por lo que uno ha creado y visto crecer durante años.
Tomás Sánchez Santiago, con excesivo cariño, ha redactado la nota de contraportada que, en justicia por su generosidad, reproduzco a continuación y donde da, a su parecer, las claves del libro.
“He aquí el compendio de un alma que se nos entrega a la vez sin pudor y sin ruido. Perteneciente a ese tipo de libros deliciosos, marcados por la soberanía del apunte y llenos de engañosa cercanía y de cuidadosa espontaneidad, lo transparente y lo meramente insinuado se quitan la vez en El juego de la taba para dejar sobre el lector un empañamiento amistoso que poco a poco lo va ganando, lo va llevando de la esquina de las confidencias compartidas al solar crudo de las proclamaciones incontestables.
Y es que en los distintos estratos de El juego de la taba se impone un estilo de vida: el del poeta, fundado en la capacidad de inaugurar cada vez todo aquello que le sucede. Todo ello conducido por la franqueza decisiva de Elías Moro, que sabe -como Canetti, como Handke, como Walser- que hay más lucidez en la escritura rebañada de lo consabido que en la búsqueda de lo inaudito. Extraordinaria escritura, propone un modo de confiar en la vida que convierte a Elías Moro en cómplice capaz de poner sentido y sensibilidad en ese rumor desatinado que es vivir”.
Excesivo y cariñoso, como os digo. Gracias, Tomás.
Ahí está ya, feliz y dispuesto a batirse con los lectores.
Con todos ustedes, El juego de la taba.
¡¡ENHORABUENA, Elías!! Ya sabes cómo me alegra dar la bienvenida a esta criatura recién nacida. Y verle por fin la cara, esa portada que hace poco me describías por teléfono con tanta ilusión. Que te dé muchas satisfacciones.
ResponderEliminarUn abrazo caluroso para ti y para tu libro, del que me voy a hacer lo antes posible.
Lo celebro contigo, Elías, ya tengo ganas de leer esa voz cercana: ¡¡enhorabuena!!
ResponderEliminarUn beso.
Ya te lo dije ayer por teléfono, pero ahora quiero repetirlo en público: me alegro de corazón. Enhorabuena, Elías. Tu estupenda literatura se merece una edición como la de Calambur. Que lo disfrutes. Un abrazo.
ResponderEliminarEnhorabuena, Elías.
ResponderEliminarUn beso
Pilar
Enhorabuena, Elías.
ResponderEliminarOtra coincidencia, je.
Muy feliz nacimiento y mejor andadura.
Besazo.
Enhorabuena, Elías. Va a ser un gustazo.
ResponderEliminarLa alegría de los amigos es siempre motivo de alegría. Enhorabuena. Seguro que "El juego de la taba", como los buenos hijos, camina con pie firme por la vida.
ResponderEliminarArdo en ansias de "leello".
Un abrazo.
Felicidades. Lo pediré en la librería a la primera ocasión. Espero disfrutarlo. Imagino lo feliz que te sientes con la criatura recién llegada, disfruta de ella, porque pronto volará por sí sola y nos pertenecerá más a los lectores que a ti, autor.
ResponderEliminarUn abrazo.
Conociéndote, tu libro será un derroche de sensibilidad. Enhorabuena.
ResponderEliminarMi querido amigo, estas sí que son muy buenas noticias. Seguro que no se verá la fealdad por ningún lado, hombre, con ese esmero y cuidado que uno sabe pones en todas tus obras, ahí lo único que uno encontrará será calidad. A ver si lo celebramos con un café bien pronto. Abrazos.
ResponderEliminarAntonio María Flórez
Es una alegría que por fin esté "El juego de la taba" en donde debe, en la calle. Preciosa la nota de Tomás Sánchez Santiago y la edición, que estoy deseando tocar, leer, disfrutar...
ResponderEliminarUn beso Yolanda
Enhorabuena, Elías¡
ResponderEliminarAbrazo fuerte.
Enhorabuena, Elías. A ver cuándo puedo leerlo.
ResponderEliminarUn abrazo grande, Álvaro
Noraboa, Elías. Si bien, como ya hemos comentado, la magnífica foto de la cubierta reproduce una intensa partida de "guá", la apuesta por la escritura sin fisuras parece clara y seguro que este «juego de la taba» nos proporcionará buenas horas de gozo lector. Los compañeros de juegos convocados por el contraportadista (Canetti, Walser, Handke) son todo un estímulo. Un abrazo.
ResponderEliminarEnhorabuena. Le seguiré la pista al libro en la librería. Un abrazo.
ResponderEliminarQue el "Juego de la Taba" encuentre buenos lectores y que el libro se lo merezca.
ResponderEliminarBuenos augurios.
Saludos
Felicidades Peregil, y es la segunda vez que lo intento por este medio infame que tú dominas tan bien. Y ahora, a disfrutar con la crianza lo mismo que lo haremos tus amigos.
ResponderEliminarSuerte y borracheras de emoción
Desde la corte. "El calvo"
No hace falta que te diga que me alegra enormemente que tu libro ya esté en la calle (para que se moje, para que le dé el aire en la cara, para que se tueste al sol y se ponga bien guapo y moreno) pero te lo voy a decir porque, como apuntabas el otro día aquí mismo, estas cosas hay que decirlas. Sobre todo si encima son ciertas. Así que te saco de la ducha y me pongo a leerte. Sin secar ni nada.
ResponderEliminarEnhorabuena
Me alegra la noticia y espero que la disfrutes mucho, mucho y te aporte otros tantos ratos felices. Yo voy a menudo por Mérida ya sé donde encontrarlo, me apetece muchísimo empezar su lectura.
ResponderEliminarUn abrazo
Enhorabuena Elías. ¡Qué ganitas de tenerlo! Lo pido hoy mismo a la librería. Un fuerte abrazo
ResponderEliminarEnhorabuena Elias, ¡un abrazo de tu hermano carnal Rodolfo desde México!
ResponderEliminarEnhorabuena!!! me alegro mucho Elías. Un beso. Granada Rubiano.
ResponderEliminarEnhorabuena. Espero, de todo corazón, que sea un éxito. Un abrazo.
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