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lunes, 6 de mayo de 2024

Hablar con extraños (35)



95. O gato o canario. Tuve que optar y opté por el gato que me garantizaba el silencio. Pero he perdido el amarillo dorado.

(En la Biblioteca Nacional de Madrid)


96. ¿Ustedes conocen a alguien más idiota que a un obrero de derechas?

(A Felipe Morente y a mí en el bar Heildelberg de Jaén)


97. Mire amigo, nosotros los rojos no podíamos ganar la guerra porque saltábamos una trinchera y nos hacíamos la señal de la cruz.

(En la inauguración de la Casa del Pueblo en Huelma, Jaén)






domingo, 13 de agosto de 2023

Hablar con extraños (34)

 


91. Antes de matar una gallina, mi mamá mataba primero un gallo. Tenía horror a la viudez.

(A Roberto Burgos y a mí una mañana de domingo en Bogotá)

92. ¿Doña Otilia? Yo conocía a Doña Otilia. Cuando joven bailaba muy bien, sobre todo bailes españoles. Ahora con 92... ¿92 me dijo? ¡Querida señora! Me encantaría peinarla.

(La peluquera de mi madre, en Buenos Aires)

93. Una coincidencia significativa sería que yo tuviera ojos verdes y usted rojos. Completamente. ¿Me capta?

(Una profesora de la escuela Garzón Agulla de Córdaba, Argentina)

94. Maldita lluvia. Me ha desteñido el sombrero.

(En Arbuniel, Jaén, un amigo de Juan Matres)


sábado, 8 de abril de 2023

Hablar con extraños (33)

 


88. ¡Qué grande es la matemática! Es tan perfecta como una chicuelina de Curro Romero.

(En Carmona, en casa de mi amigo Víctor Barrera)

89. Si sabe curtir, yo le regalo una piel de lagarto. Tengo una veintena de pieles de lagarto, macho y hembra. Me gusta más el color de los machos, es más profundo, más vertical.

(A Miguel Ángel Lama y a mí en la ciudad amurallada de Cáceres)

90. Había un cuadro que se llamaba "Rojo antiguo" y que era de Marcelo Bonevardi. Perfecto el título; no vi nunca un rojo más antiguo que ése. Yo tengo propiedades o si se quiere facultades para el conocimiento del color. A mí me dicen azul elefante y sé perfectamente de qué me están hablando.

(En el taller de Martha Viñals en Buenos Aires)

viernes, 16 de diciembre de 2022

Hablar con extraños (32)

 


85. He perdido mucho, casi todo. Ya ni atiendo al teléfono porque no oigo nada. Yo sé que aunque me curaran, que no me curarán, nadie me devolverá a Juan Sebastián Bach. Así que no merece la pena que me curen; al menos me ahorro oír estupideces o los infames ronquidos de mi marido.

(En Madrid, en el ambulatorio de la calle Ibiza)

86. Las palomas son malas para muchas cosas, por ejemplo, para el cocido. Y hasta como símbolo de paz o para volar después del diluvio con una ramita de olivo en el pico. Siempre las bajan a tiros, se lo digo yo.

(En el Parque del Retiro de Madrid)

87. A mí me encanta, soy feliz amamantando. Y es como si no diera leche sino un licor de cerezas aunque blanco. Me gustaría dar leche de menta o yerbabuena, ser una verdadera nodriza ecológica.

(A Antonio Pereira y a mí en la maternidad 12 de Octubre, en Madrid)


domingo, 30 de octubre de 2022

Hablar con extraños (31)

 


83. Yo no, pero tengo un hermano que sí es un pensador. Yo le tiro de la lengua y me dice cada burrada... Por ejemplo, ayer me dijo que él habla cuando quiere con el dios de los caballos que tiene pezuñas como los machos cabríos y toca una flauta de caña. También dice que la luna se ve porque es de noche, y que cuando se ve de día es que el tiempo no va a ser bueno para la cosecha de garbanzos.. Yo creo que lo que pasa es que Platón le tiene comido el coco.

(En la Huerta de mi amigo Manolo Guardia, en Torredonjimeno)


84. ¿De quién tenemos que presumir en teatro? ¿Lope, Calderón, Valle Inclán y quién más? De los contemporáneos no digo nada. Quizás Alfonso Sasre, pero está a cien kilómetros de la modernidad. No tenemos un Beckett, ni un Ionesco, ni un Adamov, ni siquiera un Brecht. Arrabal es un figurón mediocre. Hasta los norteamericanos, tan miserables en todo, tienen mejores autores teatrales que nosotros: Arthur Miller, Tennesee Williams, Prietsley. Pero, eso sí, teatrales somos más que nadie en la vida diaria, sin subirnos a las tablas. Sin ir más lejos le pongo como ejemplo a mi mujer. Hoy al despertarse me recitó: Dulce esposo mío, ¿cuándo te vas a morir?

(En La Sala, Málaga, durante un intervalo)


jueves, 26 de mayo de 2022

Hablar con extraños (30)

 


81. Su hermano me dijo que usted me ofrecería casa y comida por un mes o dos, hasta que yo solucione mi problema en este país. ¿Sabe lo que tengo que solucionar? Vengo a ver si me puedo cambiar de sexo. Aquí podrían dejarme preciosa. Hay mucho arte en España. Yo quisiera parecerme a la maja de Goya. A la desnuda, no a la vestida. Hoy la he visto en El Prado.

(En mi casa de la calle Abtao, Madrid)


82. Mi número de calzado es el 41, pero a mí me gustan que los zapatos me estén grandes, así que siempre me los compro del 42 o 43. Pero estos me enloquecieron y me los compré del 38. Para mirarlos de noche, no se crea que para bailar.

(En la estación de autobuses de Málaga)

sábado, 27 de noviembre de 2021

Hablar con extraños (29)

 


79. Soy demasiado buen conversador como para perder el tiempo escribiendo.

(En la casa de Lautaro Murúa, en Madrid. Con Daniel Moyano)


80. Si usted me conociera sabría que lo que más me gusta son las putas. Así que para qué invitarme con té de Ceylán o whisky de malta.  A mí ofrézcame un buen coño o nada. ¿Tiene algo de eso por ahí? Si no lo tiene, vamos a quedarnos quietos como dos cisnes.

(Un posible comprador de tapices en el taller de mi mujer en Jaén)

domingo, 19 de septiembre de 2021

Hablar con extraños (28)


76. Como dijo Giacinto Scelsi, el músico: "No disminuir el significado de lo que no se comprende". ¿Comprende usted?

(En la Universidad de Salamanca tras una conferencia)


77. Yo no lo convido a fumarse un Cohiba porque usted no puede pagarse estos gustos. Después me va a robar para costearse.

(En Bogotá, el dueño de unos grandes almacenes)


78. Si el matrimonio fuera bueno ya se sabría.

(A Luis Guzmán y a mí en Pereyra, Colombia)

lunes, 26 de abril de 2021

Hablar con extraños (27)

 



73. Los pequeños editores son como el artista del hambre de Franz Kafka: no bajan nunca de la cuerda floja. Y si bajan ya no vuelven a subir. Perdón, me confundí, quise referirme a un artista del trapecio. El hambre de los editores me traicionó.

(El dueño o gerente de una distribuidora de libros llamada D.O.R., Madrid)

74. ¡Mire qué cornada me dio la bestia! Con los años se me ha ido secando el pecho como una pasa de higo. Ahora respiro una de cada tres.

(Un banderillero retirado, en La Maestranza, Sevilla)

75. Quizá lo que llamamos luz es la sombra de Dios.

(Durante un recital del poeta peruano Jorge Eduardo Eielson)

viernes, 12 de febrero de 2021

Hablar con extraños (26)

 


70. Paciencia... sí ¿puede tener paciencia alguien que se está ahogando? Me están reventando a palos un día sí y otro también ¿por qué he de esperar yo a que me hagan justicia? No, yo mataré a mi marido.

(En la sala de espera del bufete del abogado Alfonso Fernández Malo, Jaén)

71. Si no llueve nunca ¿para qué quiero un paraguas en Lima?
Ya sé, para perderlo en Bogotá.

(Un poeta colombiano, traductor de Saint-John Perse)

72. ¿A qué llamaría Van Gogh una alegría japonesa?

(En el coloquio tras una conferencia de Aldo Pellegrini, en Buenos Aires)

miércoles, 13 de enero de 2021

Hablar con extraños (25)

 


68. Tengo una amiga chilena que se llama Alexandra Domínguez. Es poeta y pintora. A lo mejor usted la conoce. Bueno, ella me contó que una vez, camino de León y cerca de Astorga, vio cuatro unicornios. Cuatro, imagínese; no uno, que ya es mucho, sino cuatro. Dice que ella no estaba sola y que sus compañeros de viaje los vieron también. Me dijo que para ella y su marido esos unicornios provenían de los sueños de un poeta malagueño, Rafael Pérez Estrada, recién fallecido.

(Otra chilena que resultó ser la madre de Lucía Fisher, en Madrid) 


69. ¡Relámpagos, uf! Las tormentas eléctricas son las peores. Arruinan las flores polo positivo. A las de polo negativo no, pero se secan antes de tiempo.

(Un taxista, en el tramo del camino entre Moguer y Huelva)

miércoles, 30 de septiembre de 2020

Hablar con extraños (24)



66. No se imaginan lo bien que me vendría echar una bocanada de humo. No de cualquier humo sino de cierto humo africano. Ya se sabe que tengo algo de marica. A mí me gusta que me la metan de contrabando.

(A Guillermo Fernández Rojano y a mí en un bar de Jaén)


67. Yo me sé de memoria el Cantar de los Cantares en la versión de Cipriano de Valera que es la que más me gusta. Para no pasarme de cristiano, todos los días leo algo del Kamasutra. O si no de los poetas chinos, sobre todo a Li Tai Po. También leo los diarios que representan mi lado ordinario o vulgar. Me gusta enterarme de las guerras de cada día y de cómo huele la mierda mundial.

(Un aficionado a las letras en el bar JJ de Jaén)


viernes, 26 de junio de 2020

Hablar con extraños (23)



64. El toro monta a la vaca que fue su madre y está bien. El potro monta a la yegua que es su hermana y está requetebién. Pero yo, macho, monto a mi hermana y soy un degenerado incestuoso. Lo digo conjeturalmente porque no es verdad, porque se trata de una mera cuestión cultural. Si llega a haber un cambio radical en la cultura ya se va a enterar mi hermana.

(Un invitado en la casa de Torres Agüero en Barcelona)


65. Sígame el pensamiento y después dígame si llevo o no razón. Yo digo; todo lo curvo es femenino y todo lo recto, masculino. Ahora dígame usted si la curva no es más interesante que la recta y, por supuesto, más estética. Como mi pensamiento da vueltas y vueltas, mi pensamiento es femenino. Ahora bien, mi conducta no puede ser más recta, y por ello soy masculino. Vale decir que me comporto como macho pero pienso como hembra. ¿A usted no le pasa lo mismo acaso? Casi todos los hombres somos así.

(En la casa de Mora Villa en Avellaneda, Buenos Aires)



sábado, 6 de junio de 2020

Hablar con extraños (22)


62. No todos los que pedimos limosna somos pordioseros. Pordioseros son los que piden por Dios. Por Dios, pordiosero, la palabra misma lo dice. Yo pido poriluso, por haber creído en la Revolución.

(En el metro Antón Martín de Madrid)


63. Pocos escritores saben lo que sabe la mayoría de los poetas: que lo que no conmueve no interesa. Pero ¡ojo! Sólo valen las emociones altas, no las de pacotilla. A mí me gustan las emociones que empañan un ojo y dejan el otro transparente para el puro pensamiento.

(Al poeta Juan Carlos Mestre y a mí en un restaurante de Madrid)

domingo, 10 de mayo de 2020

Hablar con extraños (21)



60. No doy más, estoy cansada hasta los huesos. Hoy fui a lavar al río, como hacía diariamente mi madre. Ahora me doy cuenta de que murió ella. Y de que abortaré yo 

(En la fonda El Niño, de Losar de la Vera, Cáceres)


61. ¿Lleva usted una libreta de apuntes? Esa sí que es una bonita costumbre. Si me lo permite en su libreta le escribiré para su disfrute un pensamiento místico: La verga de Dios es transparente.

(En la Librería Paideia de Córdoba, Argentina)

miércoles, 12 de abril de 2017

Hablar con extraños (20)


58. Tengo muchos amigos por estos pagos, cantores y guitarreros, la mayoría gente de a caballo como yo; solamente que yo voy a pie por mi mala suerte de haberme picado una yarará en el culo.

(A mí y a mi hermano Juan en La Rioja, Argentina)


59. ¡Me cago en la luna de Valencia!¡Es tan bonita, tan redonda, tan gitana! Merecería ser andaluza.

(En una terraza de Alzira una noche de verano)

miércoles, 8 de febrero de 2017

Hablar con extraños (19)


55. Soy lesbiana o lésbica o marimacho si prefiere. Así que ya sabe por qué me afeito.
(En De dés Magots, de París, aunque dicho en castellano)


56. Comimos fresas maceradas en champán y menta. Yo me disfracé de negra africana rica con muchos collares. Esa noche me salió un amante brutal, de los mejores que he tenido en mi vida. Pero era raro: se hacía llamar Genoveva o Geneviève, así como lo oye.
(A mí y a Juan Carlos Langlois, en una barbacoa a las afueras de París)


57. Me tienen harto con tantas Ave Marías o Aves María o Aves Marías. ¿Cómo diablos se pluralizará esa vaina?
(En el colegio Juan Ramón Jiménez de Bogotá)

jueves, 8 de septiembre de 2016

Hablar con extraños (18)


52. Una máquina no tiene por qué ser necesariamente metálica. Para mí, una gallina es una máquina ponedora. 
(En La Plata, entre gente de cine)


53. Es un modelo glorioso para ninot: es cojo, panzón, patizambo, calvo, enano... Pero tiene un defecto para mi gusto: es argentino.
(En la falla "Camí nou" de Alzira)

54. Los cuatro cantábamos en un coro. Nos echaron por maricas, no hay ninguna otra explicación.
(En el Festival de Coros de Rentería)

martes, 6 de enero de 2015

Hablar con extraños (17)


49. Dos calles más allá vive la dueña del tigre. Ella también tiene los ojos dorados.

(Un fotógrafo de animales en Medellín)

50. Me estoy cuidando con la comida, no por la gordura sino por el silencio. Ronco mucho de noche.

(En el Café Buvette, de Córdoba, Argentina)

51. Escribí tres cuentos en una noche, a cual más repugnante. Voy a acabar mal; tengo el alma como una letrina pública. Voy a acabar mal, muy mal, es decir, ya mismo me estoy muriendo de cáncer y de pudrición.

(En la tertulia de la Casa del Inca, en Montilla, Córdoba)

jueves, 18 de septiembre de 2014

Hablar con extraños (16)



46. Dios ha muerto y lo que queda de él son sólo unos miserables harapos. Me lo dijo el poeta Giorgio Caproni en la Alta Valtrebbia. Lo conocí cuando era un anciano y yo paseaba por Italia con mi novia. En Italia a mi novia la llamaban la Pellicorosa. Al poeta Caproni lo besó y a mí me mandó al carajo junto a los restos de Dios.

(En Barcelona, un crítico de arte cuyo nombre no retuve)


47. Tenía un  sombrero absurdo, guantes de encaje de Bruselas y un perro de porcelana en un cojín de terciopelo azul. Me enamoré de ella y de su rareza. Pero me casé con su hermana que era todo lo opuesto a ella y a mí. Nos cogimos odio y cada uno se fue por su lado. A veces también la Providencia hace las cosas de la peor manera sin importarle nada. Figúrese, un día yo encuentro una flauta y en la mano derecha tengo un solo dedo…

(Una noche en el Café Gijón de Madrid)


48. Tengo marihuana ecológica, de lo más puro que hay.

(En un bar de Cazorla, Jaén)