miércoles, 6 de marzo de 2013

Armario



Abro el armario con desgana y me enfrento al dilema cotidiano de qué ponerme hoy. 
Juego a la gallinita ciega: cierro los ojos y cojo lo primero que toco con las manos. Dejo que el azar intervenga, como de costumbre.
Después de todo, qué más da; me ponga lo que me ponga, casi siempre, en algún momento de todos los días, me encuentro desnudo, impúdico, indefenso.





martes, 5 de marzo de 2013

Dichos de Luder 14 (J.R.Ribeyro)



66 -Las obras verdaderamente importantes- dice Luder- son aquellas en las que la significación no está soldada sino superpuesta a la materia. Entre ambas hay una luz que permite hacer girar periódicamente una sobre la otra.


67 Encuentran a Luder que deambula pensativo por una calleja perdida del Barrio Latino.
-¿Qué haces por aquí?
-Estaba caminando tras los pasos muertos de una antigua primavera feliz.

 

68 -Hoy he amanecido particularmente optimista- dice Luder-. Creo que voy a poder al fin dedicarme a la redacción de mi epitafio.

 

69 -Cuando alguien empieza por decirme "Te voy a ser franco...", los pelos se me ponen de punta- dice Luder-. Adivino que me va a tirar a la cara alguna verdad brutal. Con lo agradable que es vivir en un delicado engaño.


70 -Me he dado cuenta que cometo siempre los mismos errores- dice Luder-. Lo que es una gran comodidad: el discurso de arrepentimiento lo tengo ya preparado.

Imagen: Charles Marville

lunes, 4 de marzo de 2013

Hablar con extraños (9)


26. ¡Qué fantástica flor! Y más lo sería si no se pareciera tanto a un pájaro. Estoy harta de pájaros. Prefiero los micos y los frutos carnosos.

(En la florería del Hotel Tequendama de Bogotá)


27. Ya sé que me voy a morir. En realidad ya me estoy muriendo, pero no dejo de luchar. Agonía quiere decir pelea, mire usted. Me van a dejar KO una de estas noches.

(En la UVI del Hospital de la Ribera, en Alzira, Valencia)


28. ¿Quién dispuso que la incineraran? Ella quería descansar junto a su marido. A mí me lo dijo. Yo la peinaba y le arreglaba el pelo semana por medio. Le gustaba que yo le matizara las canas con un poco de azul. Figúrese, a los 96 años. El pelo habrá sido lo primero en chamuscarse, antes que las ropas. El cadáver debió ser muy chiquito. Y para colmo era española.

(La peluquera de mi madre en Buenos Aires)

domingo, 3 de marzo de 2013

Poesía primitiva (4)


Criaturas celestes 
Bosquimanos, África del Sur

Deberíamos tú yo,

que cuando estamos juntos

somos criaturas celestes,

no caminar sino por el cielo.

(De Raíz de fresno infeliz -Dip. de Málaga, 2009.
Edición de Martín López-Vega)

sábado, 2 de marzo de 2013

Los seres de Maralva (6)



Fitocrucota

Fiero y astuto depredador de Larganda, capaz de cazar en solitario presas tres veces más grandes que él. En la espalda le crecen hojas de tirinata, de olor dulzón y penetrante, que le sirven para camuflarse en la espesura. Deja que el viento las mueva, y a ella van las presas golosas de verdura; mientras las muerden, muerde también el fitocrucota. Cuando ha comido mucho, en el espinazo le brotan flores de un rojo encendido y palpitante. Aunque aborrece a los hombres, las niñas tienen sabiduría para amansarlo.

Texto e imagen: Javier Alcaíns

viernes, 1 de marzo de 2013

Un poema de Josef Hora


Ando estos días leyendo las memorias de Jaroslav Seifert, el poeta checo premio Nobel de Literatura en 1984.

En sus primeras páginas, me encuentro con este hermoso poema sin título de Josef Hora, con quien Seifert mantuvo una gran amistad durante toda su vida:

La sombra se extiende sobre una tumba,

tamborcito del vacío.

Los muertos también tienen celos:

el enhiesto sauce llorón

difunde su voz a través del silencio.

Allá abajo nos están criticando.

Josef Hora (1891-1945)