jueves 26 de enero de 2012

Bibliófilos


Para José Luis Melero.

Se lo pregunté por las buenas aunque yo sabía de cierto que había sido él porque lo había visto con estos ojitos que Dios me ha dado.

Lo negó.

Volví a preguntárselo, ya no de tan buen talante.

Se reafirmó en su rotunda negativa.

Antes de que profanara de nuevo este sagrado recinto con sus burdas mentiras, antes de que cometiera el sacrilegio de negar por tercera vez que me había robado aquella edición príncipe de la Biblia, le volqué encima el mueble castellano de roble con la Espasa, la Larousse y la Encyclopaedia Britannica completas.

3 comentarios:

  1. Y cayó sobre él todo el peso de la civilización, dicho sea con guiño cómplice. Muy bueno, nuevamente.

    Un abrazo.

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  2. Buenìsimo, a ver quièn se levanta con todo el peso de la historia encima. Un abrazo y felicidades.
    Sara M.

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  3. Muy bien hecho. Si te han pillado, a aguantarse tocan. El peso de la justicia debe ser siempre ejemplar y enciclopédico.

    Alonso

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