miércoles, 22 de marzo de 2017

Compuesto y sin novia



Hoy he tenido el barrunto, y la ilusión, de que me había sido dada la fortuna de escribir un nuevo poema. ¡Por fin!, me he dicho, con un entusiasmo casi olvidado. Y me he puesto a ello con afán y mi mejor disposición de ánimo. Pero cuando más engolosinado estaba pensando encabalgamientos, heptasilabando versillos con los dedos, amigando estrofas entre sí, ha llegado una musa, inclemente, cruel, y me ha quitado el caramelo de la boca para dárselo a otro.  Ni un verso me ha dejado, la muy puñetera.
Y me he quedado con una cara de panoli que para qué.
Vamos, eso que siempre se ha dicho de “compuesto y sin novia”.

Imagen: "El poeta pobre", Carl Spitzweg

martes, 21 de marzo de 2017

Telégrafo



Por la mañana posadero del mirlo, de la paloma. A la tarde, una urraca, un cuervo, una corneja desgrana su áspera salmodia desde allí. Por la noche, atalaya del autillo y la lechuza.

Son las aves quienes alivian a todas horas la ya casi inútil soledad del poste del telégrafo.

lunes, 20 de marzo de 2017

Cota de malla


Cuando me tiran a dar, el sarcasmo es mi blindaje, mi cota de malla, mi mejor chaleco antibalas.

domingo, 19 de marzo de 2017

Rayos (una "morería" inédita)



En la tormenta, los rayos parecen las raíces del cielo.

sábado, 18 de marzo de 2017

Palabra



Palabra. Conjunto de sonidos comprensibles emitidos por el aparato fonador de los integrantes del género sapiens aunque ambos conceptos -lo de comprensible y sapiens, digo- pueden ponerse en duda a tenor de sus penosos resultados en la mayoría de los casos.
Instrumento ambiguo, escalpelo. Como éste, y dependiendo de su uso en según qué circunstancias, puede tanto matar como curar el dolor más profundo.

viernes, 17 de marzo de 2017

"Borrachito de tequila..." (una ranchera)



Para Sihara Nuño.

(Aunque no sé si le gustan las rancheras).

"Borrachito de tequila
llevo siempre el alma mía
para ver si se mejora
de esta cruel melancolía".

miércoles, 15 de marzo de 2017

Acerca de los poetas (Gil-Albert dixit)



“En primer lugar: tengamos en cuenta que yo soy un intuitivo. Y que lo que voy a decir es de mi cosecha propia. No es, por tanto, que yo sepa sobre lo que os digo todo lo que se sabe y que se escribió. No soy un sabio ni un profesor, mucho menos un erudito; soy un poeta. Existen, claro, profesores poetas, y hasta poetas profesores. Son respetables. Un poeta nunca es respetable, es vital. Su don no ha conseguido ser atrapado en la red de las conveniencias. Ya Platón, que era un gran poeta metido a redentor, expulsó a los poetas de la República porque sabía bien que eran los únicos ciudadanos que, como excepciones que son, podían desarticularle sus inflexibles esquemas. Excepciones a toda regla, ya que ellos llevan en sí, constitutivamente, una regla propia, esotérica y fatal; seres sin utilidad ni provecho, dentro del fariseísmo que caracteriza las sociedades humanas, van pregonando, desde su intimidad, los proyectos eternos: la libertad y la belleza y, con ellas, como encarnaciones, su conspicuo cortejo terrenal, el Amor, la Felicidad, el Arrebato, la Rebeldía y la Muerte”.


(De Breviarium vitae)

lunes, 13 de marzo de 2017

Dislexia



La ley del talón… Ajo por ajo, frente por frente… Nunca es tarde si la picha es buena…

Con respecto a la primera, incluso afirmaba, rotundo y obstinado, que la había formulado Aquiles.

-El pelida, el de los pies ligeros -añadía, erudito y pedante a la violeta.

Pero que no se te ocurriera corregirle: se pillaba unos cabreos de cuidado, no puedes  imaginarte cómo se ponía de borde si le llevabas, aunque fuera mínimamente, la contraria.

Para ser consecuente con su defecto, lo acribillé con la navaja.

domingo, 12 de marzo de 2017

Canto XIII (Tonino Guerra)


Ya de pequeño me gustaban las cañas
y las robaba en el río
cuando aún estaban verdes.
Las dejaba extendidas al sol todo el verano
y después las recogía, ligeras
como el murmullo de los mosquitos.

Cuando en invierno
los huesos rechinaban de frío
y los gatos tosían sobre el albaricoquero
yo subía corriendo al desván
y metía las manos en medio de las cañas,
que aún estaban calientes, con todo el sol encima.

(La miel, 1981)

sábado, 11 de marzo de 2017

Tembloroso y oculto


Hay voces tan adustas, tan secas, que parecen el azote inesperado de una rama en el rostro, como el gruñido de una bestia en la noche a tus espaldas que te despierta el miedo más cerval. 
Hoy he oído una parecida. Femenina, para más señas.
Escribo esto en la penumbra de mi habitación, tembloroso y oculto bajo las mantas.

jueves, 9 de marzo de 2017

En tiempo y forma

 

Si no las resuelves en tiempo y forma, las dudas acaban por transformarse en deudas de difícil solución contigo mismo.

miércoles, 8 de marzo de 2017

El pañuelo (una "morería")



El pañuelo es un adiós que se guarda en el bolsillo hasta que nos hace falta de nuevo.


martes, 7 de marzo de 2017

Como risa de muchachas


El crujido de las tablas del piso que gimen periódicamente con el ritmo lentísimo de un bailarín ingrávido, el chocar de las polillas contra el sol artificial de las farolas, el sonido del viento sobre los árboles como risa de muchachas, las involuntarias palabras que se escapan del sueño para repetir tu nombre.

domingo, 5 de marzo de 2017

¿Qué se sabe?



A la sencilla pregunta de "qué se sabe", ¿cómo responder sin caer en el más escandaloso de los ridículos, en la más necia pedantería, en la más repugnante de las autocomplacencias?

sábado, 4 de marzo de 2017

Zaragoza / Zamora / Barcelona (3 libros)

 
Viernes desapacible, día de lluvia y viento, penúltimos coletazos del invierno: llega uno a casa cansado, casi inerme del trabajo, y encima del mueble del recibidor se encuentra con tres sobres que contienen estas maravillas, estos tres libros que han recorrido la península llenos de afectos literarios y poéticos para llegar hasta mis manos.
A mayor abundamiento de felicidad, en el primero por la izquierda hay un poema (que habla de Venecia y que transcribo más abajo) dedicado a este destinatario.
Y uno se pregunta por qué, qué ha hecho él para merecerlos.
 
Venecia
es un relato,
el naipe
de la última partida,
la región 
donde los hombres
trazan tres círculos
para que el miedo
queme su cansancio
 
Venecia
es la premonición del barro,
la tumba de Ezra Pound y Joseph Brodsky,
una ambulancia
que busca las palabras perdidas.
 
Venecia es una abreviatura
cuando el calígrafo
que enterró en la nieve
su teléfono móvil
ahuyenta lo desconocido
 
 ("El peligro de los círculos", pág. 24, La Isla de Siltolá, 2017)