viernes, 17 de febrero de 2012

Magenta


Magenta
en lo infértil del llanto y su consecuencia,
en la visión primera de la mujer que amo y me ama,
en el abrazo del bailarín de tango y su cadencia misteriosa,
en la humillación de las aduanas,
en el reptar de la serpiente coral y sus colores de payaso,
en la obstinación del berilo y el iridio,
en lo primitivo del musgo y el liquen,
so el encono de la puta y la beata.

1 comentario:

  1. Ya lo sabes. Adoro tus poemas de los colores.

    Besos, muchos.

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