sábado, 2 de marzo de 2013

Los seres de Maralva (6)



Fitocrucota

Fiero y astuto depredador de Larganda, capaz de cazar en solitario presas tres veces más grandes que él. En la espalda le crecen hojas de tirinata, de olor dulzón y penetrante, que le sirven para camuflarse en la espesura. Deja que el viento las mueva, y a ella van las presas golosas de verdura; mientras las muerden, muerde también el fitocrucota. Cuando ha comido mucho, en el espinazo le brotan flores de un rojo encendido y palpitante. Aunque aborrece a los hombres, las niñas tienen sabiduría para amansarlo.

Texto e imagen: Javier Alcaíns

1 comentario:

  1. Una maravilla, como toda esta serie de Javier Alcaíns.

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