miércoles, 16 de noviembre de 2016

Trieste - Zaragoza


O lo que es lo mismo, mi queridísimo Fernando Sanmartín, que desde tan lejano lugar (desde Extremadura casi todo nos parece lejano, por lo que estas muestras de cariño se atesoran bien adentro) se acuerda de mí con un afecto que nunca le podré agradecer lo bastante.
Me siento muy afortunado de tenerlo entre mis amigos, que él me considere como tal.
Feliz.

(Eso sí: los carteros italianos se han tomado su tiempo).
 

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