Blanco
en el sudario de los niños que mueren,
en los pómulos helados de la nieve,
en las tardes de tedio y soledad,
en la distante suavidad del talco,
en los páramos azotados por un frío que no es posible,
en la majestad de la lechuza,
en la incertidumbre de las margaritas,
tras la agonía de los sustantivos.



















