viernes, 19 de junio de 2015

Llorar


No llores por lo que has perdido, guarda tus lágrimas. 
Tendrás muchas más ocasiones para derramarlas.

jueves, 18 de junio de 2015

Cáceres, cocina y cine

 
Gracias a Miguel Ángel Lama y Paco Rebollo que me hicieron un hueco en sus páginas en este rico menú gastronómico y cinematográfico, o viceversa, ha sido un suculento placer haber colaborado en este libro.
Y estar en compañía de amigos tan queridos y admirados como Álvaro Valverde, Irene Sánchez Carrón, Basilio Sánchez, Pilar Galán o José María Cumbreño, autor de la imagen de esta entrada, me hace muy feliz.

Mi texto no va sobre ninguna película en concreto, pero al titularse "El arte de comerse un zapato a veinticuatro fotogramas por segundo", ya os podéis figurar que en él aparece el gran Chaplin.
 
Publicado por la Fundación Rebross en su colección "Versión Original", se presenta este próximo sábado, día 20, en el GastroBar "Mastropiero" de Cáceres a las 12:30h. 
Allí estaremos.
 

martes, 16 de junio de 2015

Día de flores (de calabaza)

 
Ayer, mi buzón, tan acostumbrado a propaganda, facturas y memeces de ese estilo, se embelleció de repente con estas Flores de Calabaza, de Cristina Grande, hermoso volumen publicado por la joven y entusiasta Anorak Ediciones.
Venía, además, con una dedicatoria que me ablandó el corazón por el cariño que encierran sus palabras.
Flores de calabaza es una selección de las columnas publicadas por la escritora oscense -de Lanaja- en "Heraldo de Aragón" entre los años 2010 y 2104.
Empecé a leerlo ayer por la noche y ya voy por la mitad de sus más de 200 páginas. Me costó mucho trabajo soltarlo en la mesilla; así que sospecho que esta noche -mañana a más tardar- le habré dado fin. 
Y también sospecho -no, estoy seguro de ello- que habrán sido tres intensos ratos de felicidad.
Hacedme caso, id a por él.

domingo, 14 de junio de 2015

La tarántula


A saber qué puñetas habré soñado esta noche, que ha sido levantarme de la cama y venírseme esta melodía a la cabeza.
Indago un poco en internet y descubro que es el zapateado de la zarzuela "La Tempranica", de Gerónimo Giménez.
Y a saber también por qué puñetas no me la puedo quitar de la cabeza.
Mucho me temo que voy a estar viendo arañas todo el día.

La Tarántula


La tarántula e´ un bicho mu malo,
no se mata con piedra ni palo;
que juye y se mete
por tós los rincones
y son mu malinas
sus picazones.

¡Ay mare! no zé que tengo,
que ayé pasé por la era
y ha prencipiaíto a entrame
er má de la temblaera.

¿Será que a mí me ha picao
la tarántula dañina,
y estoy toitico enfermao
por su sangre tan endina?
¡Te coman los mengues,
mardita la araña
que tié en la barriga
pintá una guitarra!
Bailando se cura
tan jondo doló...
Ay  
¡Malhaya la araña
que a mí me picó!

No le temo a los rayos ni balas,
ni le temo a otra cosa más mala;
que me hizo mi pare
más guapo que er Gallo,
pero a ese bichito
lo parta un rayo.

¡Ay, mare! Yo estoy malito,
me está entrando unos suores
que m'han dejaito seco
y comio de picores.
¿Será que a mí ma picao
la tarántula dañina,
y por eso me he quedao
más dergao que una sardina?
¡Te coman los mengues,
mardita la araña
que tié en la barriga
pintá una guitarra!
Bailando se cura
tan jondo doló...
Ay  
¡Malhaya la araña
que a mí me picó!
 


 


sábado, 13 de junio de 2015

San Antonio, Lisboa y un tranvía


Hoy se celebra San Antonio de Padua. Y se celebra especialmente en la bella Lisboa, de la que es su patrón.
Y hablando de Lisboa se me ha venido a la mente este precioso texto con tranvía dentro, que leí hace poco en el magnífico Diario de K, de Karmelo C. Iribarren:

En Lisboa, en el tranvía, vi a una chica morena guapísima. Llevaba un cartapacio de estudiante, y tenía una media melena de un negro muy intenso, y un pequeño lunar en la mejilla derecha. Como el tranvía iba atestado, nuestras caras a veces se acercaban hasta quedarse a diez centímetros de distancia. Pasé un mal rato muy bueno, para explicarlo de alguna forma. Se bajó antes que yo, y, desde la acera, me dedicó una sonrisa triste inolvidable.

Karmelo C. Iribarren (Diario de K, pág. 58, Ed. Renacimiento, 2014)  

Vaya, a manera de homenaje, para todos mis "Antonios". 



jueves, 11 de junio de 2015

¡Drácula is dead!

 
Amigas, amigos, cinéfilos y compinches varios, víctimas propicias, queridos todos:
¡Qué desconsuelo, que desvarío, qué inmensa decepción! ¡Ya no te puedes fiar ni de los mitos! 
¡El Drácula que vivía tan a gusto en el cuerpo de Cristopher Lee ha muerto!
Conque a ver qué coño hago yo ahora con la provisión de estacas, crucifijos y ristras de ajos de Aceuchal que tenía en depósito por si acaso.

martes, 9 de junio de 2015

Oído por ahí


"Tengo un dolor de cabeza como la rueda de un camión".

sábado, 6 de junio de 2015

El Parnaso



El Parnaso, El Parnaso… ¿eso no es un club de alterne?

jueves, 4 de junio de 2015

"Pessoa revisited" (un extraordinario poema de Rui Knopfli)




Esta noche te encuentro, poeta.
Esta noche, que no es antiquísima,
ni igual por dentro
al silencio,
sino apenas el lúcido abismo
de mi insomnio,
sigo desde la orilla
el río de tus versos.
En algún momento todos los poetas
se encuentran contigo.
Aun los menores como yo
o mi vecino de al lado
que es contable, no escribe versos
y maltrata el violín en las horas de ocio.
Esta noche miro y pienso
los versos reaccionarios
en que reinventaste el sentido de las palabras
y te negabas.
Te negabas en la irónica contradicción
de los conceptos diseccionados
y aun
en la matemática cortesía de la correspondencia comercial,
con la misma soltura
con que un Einstein especula con espacios interestelares
y la diurna y misteriosa noche galáctica.
Tu genio desmedido
frustraba en ti
al burócrata para uso externo.
Y reías, en alto
como un insulto amargo,
por detrás
del Álvaro de Campos esnob,
u oculto
en la frialdad geométrica y lejana
de Ricardo Reis.
Cerebrales, fríos, son,
dicen,
tus versos.
Lo son como quien habla, lenta,
pausadamente,
disimulando en la garganta el nudo de la angustia.
Frente
a la ajena ignorancia del tiempo absurdo,
con la miopía y el bigote estrecho
del escribiente que se finge cómico,
convivían
el genio y la náusea.
Con el gesto banal y repetido de quien
enciende el cigarro
abriste las puertas del asombro
e hiciste creer que eran las de la despensa.
Por eso
hoy nos limitamos a entrar,
por eso dormimos hoy con la cabeza
en tus versos,
hablamos con aire despreocupado
de Pessoa, a la hora del café,
y te visitamos con secreta religiosidad.
Ahora que te has ido,
sin que nos diéramos cuenta,
desapercibido, caminando de puntillas,
como hacías en vida,
en vano te buscamos,
en vano rezan por ti largas loas
en periódicos rezumantes de cultura,
en vano te imitamos,
en vano es la estridencia de nuestro arrepentimiento.
Allá donde habitas no hay sonido
y ni siquiera te incomodan en el lecho
las duras piedras y la tierra caliente de las raíces.
El día 30 de noviembre de 1935
aquí el día estaba soleado
y yo, desde la orilla de la avenida,
veía pasar los tranvías sin entenderlos
y resumía el sueño en la nitidez golosa
del pan con mantequilla,
sentado a miles de quilómetros de tu muerte.
Sabrás perdonarme que no haya ido
a tu entierro anónimo.


De El país de los otros (antología poética) / ERE 2105

Prólogo, selección y traducción de Luis María Marina