domingo, 9 de noviembre de 2014

Perdón



El perdón del sacerdote es como un jabón de manos: huele bien durante un rato, pero el aroma se disipa rápido.

viernes, 7 de noviembre de 2014

"El Tigre Millán" (un tango bien malevo)



El Tigre Millán


Picao de viruela, bastante morocho,
encrespao el pelo lo mismo que mota,
un hondo barbijo en su cara rota,
le daba el aspecto de taita matón.
De carácter hosco, bien fornido y fuerte,
afrontó el peligro cual bravo titán;
jamás tuvo miedo ni aún ante la muerte
porque era muy hombre “El Tigre Millán”.


Pobre Tigre que una noche en Puente Alsina
dos cobardes lo mataron a traición.
Era guapo, de esos guapos bien temidos

cual la punta desgarrante de un facón.
Mala suerte, pobre Tigre, siempre tuvo
en cuestiones de escolazos y de amor.
Pues no era bien parecido
y fatalmente metido
con la mujer que adoró,
nunca fue correspondido
y ella al fin lo traicionó.

Cuentan que una noche, bramó como fiera
en un entrevero que hasta hoy se comenta;
repartiendo hachazos era una tormenta,
mostró su coraje venciendo a un malón.
¡Parece mentira que hombres de su laya
mueran siempre a manos de un ruin cobardón!
¡Hoy la muchachada, Tigre, te recuerda
y aquella cobarde llora su traición!

 

jueves, 6 de noviembre de 2014

Deseo y realidad


"Y hoy que pensaba, describiendo algún enredo,
ir con mis letras tras la gloria de Cervantes,
héteme aquí, tras la glorieta de Quevedo".

(De Gracias, tabaco, canción de Javier Krahe)





miércoles, 5 de noviembre de 2014

Bueyes

 
Ha sido ver esta preciosa imagen del fotográfo rumano Costică Acsinte que Antón Castro ha colgado hace unas horas en su facebook -donde no dejo de descubrir espléndidos fotógrafos de los que no tenía noticia-, y se me ha venido de golpe a la mente un aforismo que escribí hace tiempo jugando, a modo de homenaje, con los títulos de libros de dos escritores por los que siento gran aprecio:
Cólera buey, de Juan Gelman, y La lentitud de los bueyes, de Julio Llamazares.

La cólera lenta de los bueyes.





martes, 4 de noviembre de 2014

Estampas de ultramar (11)


Shanghai


Sanghai ha estrangulado la serpiente
de la revolución -y ya sabéis
lo que quiere decir en China una
revolución: epidemias
y hambre tras el incendio y el saqueo...

Pero hoy los pesadores
de té y sus delicados
artilugios de peso son el símbolo
de la justicia

                     No creáis nada
de lo que cuentan sobre
los comerciantes del Extremo Oriente:
he tenido ocasión de conocer
a los más distinguidos personajes
de la alta banca y debo
decir que nunca había
recibido
una tan cálida acogida

Aunque queda quien sigue
prefiriendo el efecto deletéreo
de las adormideras y abanicos
de indescifrables signos a la dulce
palabra concesión.

domingo, 2 de noviembre de 2014

"La vida..." (Gil de Biedma)



“La vida trabaja incansablemente las veinticuatro horas”.

Y la muerte, Jaime, y la muerte.

* * * * *

"J´aime Gil de Biedma".

viernes, 31 de octubre de 2014

Octubre


Quiero acabar octubre usando mi derecho a la sonrisa; ya sé que en el otoño no hay muchos motivos de optimismo, más bien la tristeza es la que domina en la atmósfera, sé que hay hojas humilladas por el barro y los zapatos, y canciones rotas en mil trozos, tormentas repentinas, toda una gama de sonidos grises tocando el arpa del silencio, y no es que esto no me importe, lo tomo en cuenta, pero yo no tengo la culpa de la muerte de los meses, sólo participo en los días con un papelito nimio, casi como decorado, y claro, hago uso de la defensa de sonreír ante todo, me cubro del ataque diario diciéndote que te amo.

jueves, 30 de octubre de 2014

Respeto

 

Aquel sicario era muy respetuoso con lo suyo: trataba a su pistola de usted.

miércoles, 29 de octubre de 2014

Canto VIII (Tonino Guerra)




Canto octavo

Este año las hojas secas se quedaron en las ramas
porque no soplaba ni una brizna de viento
y los árboles parecían antorchas encendidas.
Más allá de Montebello, en el Marecchia,
hay un convento cerrado desde hace más de cien años
y un claustro lleno de viejos nogales.

Mi hermano y yo entramos por un agujero
para pasear bajo aquellos árboles que sostenían
con sus brazos una gran nube roja.
Cuando, después, tocamos las campanas,
los repiques sacudieron el aire
y todos los nogales se quedaron desnudos de repente.

(La miel, 1981)

domingo, 26 de octubre de 2014

Banco


Banco. Morada y sede de vampiros. Gruta siniestra revestida de engañosos oropeles donde Alí Babá y sus secuaces con corbata y portafolios, tras sus múltiples fechorías financieras, acumulan y ponen a buen recaudo el suculento botín rapiñado a los ingenuos impositores que, llevados por esa candidez propia de los menesterosos, cometen el funesto error de atravesar sus umbrales en procura de auxilio monetario.

sábado, 25 de octubre de 2014

"Las cabras" (un poema de Eugénio de Andrade)


Las cabras

En cualquier parte donde la tierra sea pobre y alta, ahí están ellas, las cabras, negras, muy femeninas en sus saltos menudos, de piedra en piedra. Me gustan estas desvergonzadas desde pequeño. Tuve una que me dio mi abuelo y, él mismo me enseñó a servirme, cuando tuviese hambre, de aquellos odres llenos, tibios, donde las manos se detenían morosas antes de arrimar la boca, para que la leche no se perdiese por la cara, por el cuello, por el pecho tampoco, lo que ocurría a veces, quién sabe si a propósito, el pensamiento en la vulvita olorosa. Se llamaba Maltesa, fue mi caballo y no sé si mi primera mujer.

Traducción: Antón García