jueves, 18 de septiembre de 2014

Hablar con extraños (16)



46. Dios ha muerto y lo que queda de él son sólo unos miserables harapos. Me lo dijo el poeta Giorgio Caproni en la Alta Valtrebbia. Lo conocí cuando era un anciano y yo paseaba por Italia con mi novia. En Italia a mi novia la llamaban la Pellicorosa. Al poeta Caproni lo besó y a mí me mandó al carajo junto a los restos de Dios.

(En Barcelona, un crítico de arte cuyo nombre no retuve)


47. Tenía un  sombrero absurdo, guantes de encaje de Bruselas y un perro de porcelana en un cojín de terciopelo azul. Me enamoré de ella y de su rareza. Pero me casé con su hermana que era todo lo opuesto a ella y a mí. Nos cogimos odio y cada uno se fue por su lado. A veces también la Providencia hace las cosas de la peor manera sin importarle nada. Figúrese, un día yo encuentro una flauta y en la mano derecha tengo un solo dedo…

(Una noche en el Café Gijón de Madrid)


48. Tengo marihuana ecológica, de lo más puro que hay.

(En un bar de Cazorla, Jaén)

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Laurel



En contra de lo que crees, una corona de laurel no te aporta más sabor.

Las coronas de laurel también se secan más temprano que tarde.

martes, 16 de septiembre de 2014

Delfín risueño


La enigmática sonrisa del delfín, que algunos han creído vislumbre de inteligencia y otros tantos han figurado con pericia en incontables emblemas, no es tal vez sino la sonrisa de quien ha olvidado trayecto y destino y se entrega ligero al puro placer del avance, ignorando de sí que crece a cada salto en un perpetuo renacer enlazado, presente que ignora su pasado como el delfín ignora su cola y busca la plena felicidad del más allá, el agua que lo engendra.

Jordi Doce

domingo, 14 de septiembre de 2014

sábado, 13 de septiembre de 2014

Malas compañías


Esos que siempre te hablan mal de los demás sin venir a cuento, que te detallan intimidades y confidencias de otros con el oculto propósito de violentarte, de hacerte cómplice a la fuerza de sus miserias y malas intenciones…
No sé, a mí me parecen siempre sospechosos de algo oscuro, inconfesable, poco de fiar.

viernes, 12 de septiembre de 2014

"C"



C. Inicial de dos de las locuciones que nos asestamos con más frecuencia con ánimo ofensivo y sin distinción de sexo: coño y cabrón.

También presente en otros términos más dúctiles y corteses, casi cursis: a modo de ejemplo, véanse en cualquier otro centón más casquivano o chabacano, o canónico… aquí no busquéis porque no están, las clásicas y ya arcaicas voces para expresar asombro y estupefacción de caramba, cáspita, córcholis y caracoles.