Monumento
a Wills y Burke
El
28 de junio, agonizante, Wills
confía
a Burke el reloj y dos palabras
de
despedida para su padre
Tras
dos días
de
marcha Burke cae aniquilado,
pide
a su compañero que deje su cadáver
sin
sepultura bajo el sol
del
desierto en que había
trazado
los caminos de su siglo
El día 30
hunde
el rostro en la arena, mira la Cruz del Sur
y
sus ojos se apagan
King vagó
por los bosques
llorando
enloquecido a sus dos jefes...
Guiado
por él, Howitt
halló
los esqueletos que cuidadosamente
los
nativos habían recubierto
con
ramajes
Al lado
de
Burke, a su derecha
estaba
su revólver
II
El
monumento que
se
les ha consagrado
es
de granito y bronce; el pedestal
está
adornado con bajorrelieves
que
representan cuatro escenas
-desde
la
partida triunfal de Melbourne hasta el
desenlace
fatal-
Cerca
se eleva
la
Casa del Tesoro y el Palacio
de
Comunicaciones.