sábado, 21 de junio de 2014

Ciego y fútbol



En el banco, haciendo cola para pagar impuestos. Caras serias, circunspectas, resignadas (¿a quién le place pagar impuestos, a quién hacer cola, a quién le gustan los bancos?).

Entra en la sucursal un ciego, vendedor de cupones y personaje muy conocido en la ciudad quien, entre cascabelero e irónico, de repente y en voz alta pregunta tuteándonos a todos:

-¿”Visteis” -lo dijo entre comillas, lo juro- el partido de ayer de Uruguay contra Inglaterra*? Pues yo sí. Y mucho Cavani, mucho Cavani, pero yo veo -esto lo soltó en cursiva- que el Luis Suárez le da cien vueltas y sopas con honda al Cavani ese. ¿A que sí?

Tras un momento de estupor, carcajadas generalizadas a las que el ciego, visiblemente satisfecho por el éxito de su provocación, se sumó como un forofo más.

Hasta tal punto se reía de su ocurrencia que incluso se olvidó de ofrecernos su diaria mercancía.

Así y todo, luego hicimos otra cola para comprarle un boleto.

Por si seguía la fiesta.

*Nota al pie: ¡Bien por los charrúas!

viernes, 20 de junio de 2014

Cinocéfalo



30. Se me ocurre ahora hablar de los siguientes datos que se refieren a los cinocéfalos. Si uno de ellos obtiene algún alimento con alguna clase de cubierta -como son las almendras, las bellotas o las nueces-, arroja esa cáscara, después de romperla con especial cuidado, y no ignora que lo de dentro es lo que se come y que se tira lo de afuera. Le gusta tomar vino y se da un hartazgo cuando le ofrecen carne asada o cocida; asimismo, le resultan agradables las comidas con mucho condimento y se molesta cuando están mal preparadas. Si se pone alguna ropa, cuida de ella, y también hace las cosas que he señalado antes. Cuando todavía es de poca edad, si lo ponen cerca del pecho de una mujer, mama como si fuera un bebé.

Claudio Eliano (De natura animalium, libro X)

jueves, 19 de junio de 2014

Llorar


Cada vez que me da por llorar, me siento el hermano pequeño de la lluvia.

miércoles, 18 de junio de 2014

La comunidad



Ni me acuerdo ya de las juntas de propietarios que llevábamos insistiéndole con el asunto.

Él esquivaba nuestra justísima demanda argumentando que había otras cuestiones más urgentes: que si la pintura de la fachada; que si las porquerías en el patio de luces; que si los tendereros de la terraza común; que si los contadores o la parabólica; que si la portera (una cotilla insufrible, dicho sea de paso) y la madre que la parió… dándonos largas una reunión tras otra.

Pero nosotros pensábamos que como vivía en el bajo, la cosa le importaba una higa.

Ya está solucionado el problema: comisionado por el resto de los vecinos del rellano, anteayer subí con él para mostrarle in situ el motivo de la queja.

Al apoyarse donde le indiqué, cayó rebotando como un pelele por el hueco de la escalera.

Ocho pisos.

Si hubiera arreglado la barandilla como le dijimos…

Lo malo es que a ver quién quiere ser presidente ahora.

lunes, 16 de junio de 2014

Pedo



Pedo. Gas, ventosidad, aire de atrás, efluvio… Con tales bochornosos y cobardes epítetos definen algunos relamidos este admirable y sencillo recurso del cuerpo para aliviarse de nocivos pesares. Son esos cursis y pretenciosos que también dicen seno por teta, axila por sobaco, coxis por rabadilla, pene por polla, y glúteos o trasero -que hay que ser pedante de gónadas (perdón, quiero decir de cojones)- a lo que todo el mundo sabe que es el culo.
Existen dos variedades, a saber, sonora y silenciosa. La primera suele producir risa en quien la oye y vergüenza o rubor en quien la emite. La segunda, sibilina, lleva de compinche casi siempre un aroma francamente desagradable, por no decir apestoso, y tanto más intenso y nocivo cuanto más reducido el espacio por donde sin freno se expande (automóviles, ascensores, salas de espera, lechos conyugales…).
Para facilitar su expulsión es costumbre la apertura disimulada de nalgas o el levantamiento leve de alguna de las piernas.
En ocasiones, el gaseoso desahogo puede venir acompañado por la emisión sólida o líquida de materia oscura procedente de los intestinos.

domingo, 15 de junio de 2014

Aliteración tanguera


"El suave susurro de las gamuzas en el suelo sumiso."

Matías Hidalgo

Imagen: Lali y Matías en Lisboa (junio 2014)