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viernes, 15 de junio de 2018

sábado, 4 de febrero de 2017

"Bien pulenta" (un tango de 1950)




Letra: Carlos Waiss 
Música: Juan D´Arienzo&Héctor Varela
Cantor: Alberto Echagüe



Estoy hecho en el ambiente
de muchachos calaveras,
entre guapos y malandras

me hice taura pa' tallar;
me he jugado sin dar pifia

en bulines y carpetas,
me enseñaron a ser vivo

muchos vivos de verdad.
No me gustan los boliches,

que las copas charlan mucho,
y entre tragos se deschava

lo que nunca se pensó;
yo conozco tantos hombres

que eran vivos y eran duchos
y en la cruz de cuatro copas

se comieron un garrón.

Yo nunca fui shusheta
de pinta y fulería,
y sé lo que es jugarse
la suerte a una baraja
si tengo un metejón.
Le escapo a ese chamuyo
fulero y confidente
de aquéllos que se sienten
amigos de ocasión;
yo soy de aquellas horas
que laten dentro 'el pecho
de minas seguidoras
y de hombres bien derechos
tallando tras cartón.

Siempre sé tener conducta

por más contras que me busquen,
aunque muchos se embalurden

que soy punto pa' currar;
ando chivo con la yunta

porque tengo mi rebusque
y me aguanto cualquier copo

con las cartas que me dan.
No me gusta avivar giles

que después se me hacen contra,
acostumbro escuchar mucho,

nunca fui conversador;
y aprendí desde purrete

que el que nace calavera
no se tuerce con la mala,

ni tampoco es batidor.

domingo, 17 de abril de 2016

Un tango de cumpleaños ("Cuatro recuerdos")


Pues eso, amigos, que hoy cumplo cincuenta y siete y me apetece celebrarlo compartiendo con vosotros este magnífico tango de la dupla RicardoTanturi&Enrique Campos.
Si obviamos ese verso de la letra que dice "uno más y son cuarenta", el resto puedo suscribirlo más o menos tranquilamente.


Cuatro recuerdos

En el fondo del espejo
de la vida me estoy viendo,
que ya voy tirando a viejo
porque estoy encaneciendo...
Cómo corre el tiempo, hermano
cumplo hoy un año más...
uno más y son cuarenta
los que ya suman la cuenta
de mi vida que se va...

Mis años mozos se fueron.
¿Por qué camino tomaron?
Las ilusiones murieron,
cuatro recuerdos quedaron
que son: mis dos viejitos llorados,
un gran amigo perdido,
¡mis buenos tangos bailados!
y aquel... ¡mi viejo amor que no olvido!
Cuatro recuerdos queridos
que llevo en el corazón.



La foto es de Jesús de la Montaña Cid (Montacid)

lunes, 11 de abril de 2016

Pena mulata


Ayer -hace un ratito, como quien dice, y en contra de lo que pudiera hacer pensar el título de esta entrada- pasé un magnífico día -sin ninguna pena, vamos- rodeado de buenos amigos tangueros: algo de lluvia tras los cristales, chimenea encendida, comilona "pa habernos matao", risas y abrazos, baile milonguero...

En el baile posterior a la cuchipanda no sonó esta milonga del título, milonga a la que le tengo un especial afecto porque era una de las preferidas por quien fue uno de mis maestros, José Viñals, pero eso es lo de menos.

Os dejo aquí la letra completa (de Homero Manzi, uno de los mayores poetas del tango) aunque en esta versión sólo se canta un trozo de la letra. Pero de todas las que conozco, esta de Carlos di Sarli con Roberto Rufino es la que más me gusta.

Que la disfrutéis.

Pena mulata
que se desata
bajo la bata
de broderí;
dolor de milonga
que apenas prolonga
con queja tristonga
la noche de abril.

Como un espejo
bruñido y viejo
brilla el pellejo
del bailarín;
clavel escarlata
que el ansia delata
temblando en la bata
su mancha carmín.

Tu madre murió de amores
en el Barrio del Tambor;
le abrió caminos de ausencia
el puñal de un cuarteador.
Tu padre murió a la sombra
por vengar esa traición;
mulata, nació tu estrella
en un cielo de crespón.

Luz de locura
brilla en la oscura
mirada dura
del bailarín;
alcohol de añoranza
que al son de la danza
calienta venganzas
debajo la crin.

Pobre morena,
brotó en tus venas
una serena
flor carmesí;
rencor en acecho,
pincel del despecho
pintando en tu pecho
la mancha carmín.

Tu madre murió de amores,
alma blanca y piel carbón;
mulata, fueron sus labios
el rencor de un cuarteador.
Tu padre murió a la sombra
por vengar esa traición;
mulata, nació tu estrella
en un cielo de crespón.

Pena mulata
que se desata
bajo la bata
de broderí;
dolor de milonga
que apenas prolonga
con queja tristonga
la noche de abril.


domingo, 20 de marzo de 2016

Correo sentimental (milonga)



Para mi compadre poeta y tanguero Juan Carlos Pajares

Busco una viuda vacante,
sin importarme su estado,
con un pisito amueblado
y en el banco, mucha guita,
y que pase la cuentita
a nombre de un servidor;
por ahí, con el nuevo amor,
entra a jugar a la guerra
y se planta bajo tierra
con el marido anterior.

Yo soy un hombre morocho,
con unos ojos verdosos,
cabello enredao, buen mozo,
recién tengo treinta y siete;
pa´ el amor, inteligente,
también para la mujer,
porque en cosas del querer
yo sé ofrecer la ternura
y entregarme con dulzura
para rendirme a sus pies.

Tengo salud para rato,
duermo diez horas por día,
un bañito de agua fría
y desayuno completo;
a las doce, buen almuerzo,
y después a descansar
porque eso de trabajar
con el estómago lleno
me batieron que no es bueno
y hasta me puedo enfermar.

Si alguien está interesada
y quiere formar el nido,
yo le brindo el apellido
en una forma galante;
contestar, Poste Restante,
casilla cuarenta y dos,
a nombre de un soñador,
para casarse al instante
con una viuda vacante
que esté huérfana de amor.