Mostrando entradas con la etiqueta Me acuerdo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Me acuerdo. Mostrar todas las entradas

sábado, 10 de septiembre de 2016

Vuelta al cole


Me acuerdo del olor de los libros nuevos al empezar el colegio tras las vacaciones.

miércoles, 31 de agosto de 2016

Zócalos



Me acuerdo de que en mi calle todas las fachadas de cal tenían un zócalo de colores: azul de Prusia, rojo Burdeos, marrón de Siena…
Y de que entonces ni siquiera sabíamos que aquellos colores se llamasen así.

domingo, 24 de julio de 2016

Sitting Bull



Me acuerdo del rostro de Sitting Bull en una vieja fotografía de archivo: el rígido ademán del hombre que presiente la muerte cerca.

miércoles, 8 de junio de 2016

La onda



Le cambias al abuelete las agujas de hacer punto por brochas de pintor y esta imagen viene que ni pintada, nunca mejor dicho, para ilustrar este recuerdo:
Me acuerdo del abuelo de Gila asomándose al balcón con su brocha y sus pinturas queriendo inventar la radio en colores.

martes, 19 de abril de 2016

Camus y el fútbol (con Bogart al fondo)


Me acuerdo de que Albert Camus jugaba de portero en un equipo argelino.
Y de que siempre quiso parecerse a Bogart.

domingo, 13 de marzo de 2016

5 joyitas "ultramarinas"




Hace unos días, dentro de un sobre matasellado en la "Muy noble y muy Leal" ciudad de León y con remite "ultramarino" llegaron hasta mi buzón cinco ¿opúsculos, plaquetes? en unas deliciosas ediciones artesanales cuya leve y delicada presencia me alegró el día hasta extremos insospechados: 3 cuadernitos con textos memoriosos (Me acuerdo) firmados por José Carlos Llop, Iván Thays y uno colectivo con textos de Antonio Toribios (¿¡para cuándo, vive dios, su santoral en libro!?), Manuel A. Rodríguez, José Miguel López-Astilleros y Tino Fernández; un Camposanto con poemas elegíacos de Alejandra Pizarnik, Javier Egea, Justo Alejo y Pedro Casariego Córdoba, y ese hermoso texto de Librerías Zaragozanas (un inventario y tres recuerdos imborrables) firmado por mi queridísimo amigo José Luis Melero (si no habéis leído nada suyo ya estáis tardando en hacerlo).

Como aperitivo para los curiosos lectores, dejo aquí un texto de cada uno de esos "cuatro mosqueteros de la memoria" del cuaderno colectivo, en el orden citado antes:

Me acuerdo de haber soñado que encontraba en la basura una ingente cantidad de libros y de mi angustia al verme incapaz de apañarlos todos.

Me acuerdo de mis primeras letras. Estaban en la estupenda sopa que me hacía mi madre.

Me acuerdo de los libros de santos de mi abuela, los únicos que sobrevivieron al fuego, pero no al olvido, aunque sus historias de redención aún me aterrorizan.
No me acuerdo de sus cielos de papel porque los placeres y el dolor me convirtieron en un pecador sin reino. 

Me acuerdo del rastro cuando éramos solo dos ultramarinos, y los dos muy solitarios.

Mi agradecimiento infinito a Juan Carlos Carbajo por su generosidad conmigo.








domingo, 21 de febrero de 2016

"Vita-cal"



Para Rafael Castillejo, custodio de una cierta memoria, que me ha regalado la imagen.

Me acuerdo de una golosina cuya propaganda rezaba así: “Chaval, toma Vita-cal”. Era una pastilla de chocolate de aproximadamente 5x5 cms., un pequeño tesoro.